se armario ropero que te dejó en herencia tu abuela o la cómoda francesa medio rota que encontraste en el mercado aux puces de París puede convertirse en un pequeño tesoro con una buena restauración.
¿Qué necesitas? Materiales básicos
Las herramientas básicas para restaurar un mueble son: lijas de varios tamaños y durezas, pinceles, trapos de algodón, destornilladores, cuchillas, estropajos de aluminio, algodón y una espátula.
Procedimiento
Lo primero que se debe hacer es preparar la superficie del mueble para que pueda ser teñida de manera uniforme y perfecta; para ello deberemos comenzar con un lijado que dependerá del estado de la superficie del mueble. Si estaba pintada con una pintura requerirá de mayor esfuerzo y energía mientras que si se trataba de una superficie virgen que nunca había sido teñida o barnizada, la tarea será mucho más rápida y sencilla.
Para este paso necesitaremos usar la lana de acero de un grano medio; con este producto conseguiremos emparejar la superficie y eliminar las irregularidades que pueda tener el mueble fruto de su fabricación o de una anterior restauración.
Una vez culminado el lijado se debe quitar todo el polvillo que se ha producido y para ello no hay nada mejor que pasar por toda la superficie del mueble una brocha ancha bien seca, para barrer el polvillo.
Asegurándonos de no dejar nada de polvo ni ninguna otra suciedad en la superficie del mueble
Restaurar Sillas Antiguas