
El salón es un espacio importante en nuestro hogar. Es aquel en el que reunimos a amigos y familia, disfrutamos de nuestra serie favorita o descansamos tras una jornada intensa. Un espacio social y de descanso cuyas paredes se pintan habitualmente de un mismo color, pero que hoy te proponemos pintar en dos colores.
Creemos de forma equivocada que pintar las paredes de un solo color es la única forma de crear un espacio coherente y armonioso. En Bezzia os ofrecemos hoy ideas para pintar el salón en dos colores con las que podréis lograr esa misma sensación y además, imprimir mucho carácter a la estancia.
La pintura nos ofrece muchísimas posibilidades, ¿por que limitarlas? Pintar el salón de dos colores es una forma de crear un espacio con mucha personalidad. Un espacio que dependiendo de qué colores escojamos y cómo los utilicemos se tornará mas o menos atrevido. Porque hay muchas formas de pintar las paredes del salón de dos colores, ¿se te ocurre alguna?

Destacar una pared utilizando un color diferente al utilizado en el resto de paredes es un recurso muy popular en el diseño de interiores. Lo habitual es utilizar el blanco en tres de las cuatro paredes y apostar por otro color en aquella pared que queremos destacar, sabiendo que será esta la que se convertirá en punto focal de la habitación.

Cuando hablamos de medias paredes no estamos proponiéndoos que midáis la pared y busquéis su centro para crear una línea horizontal que divida la pared en dos unidades idénticas. De hecho, son mucho mas populares actualmente las alternativas que apuestan por la regla de los dos tercios.
Generalmente el blanco o el color mas claro ocupa la parte superior de la pared, mientras que el mas llamativo o intenso se color en la parte inferior. Este nos permite destacar las piezas de mobiliario que se colocan frente a esta pared, ya sea por la capacidad de mimetizarse con el color de esta o por el contrario, de generar un contraste.
Dibujar esta línea recta no resulta difícil, solo necesitarás medir bien la pared en diferentes puntos, trazar una línea y cubrir la parte superior o interior con cinta adhesiva. Sin embargo, puedes optar por una alternativa mas sencilla y original dejando que se vean brochazos irregulares en el límite entre ambos colores. Este efecto aportará al salón un aspecto más informal y bohemio.
Los nichos u hornacinas te permiten hacer un uso muy original del color. Bastará con pintar estas para lograr un bonito contraste entre colores en el salón. Así, además, les darás un mayor protagonismo a estos detalles arquitectónicos que tanto visten una habitación. ¡No tengas miedo a utilizar colores intensos! Su pequeño tamaño respecto al del salón te permitirá tomarte esta licencia sin que el resultado sea estridente.

Entre las ideas para pintar el salón en dos colores que os proponemos hoy la de dibujar formas geométricas es la idea mas llamativa y original. Círculos, cuadrados, rectángulos, triángulos… cualquier forma es válida para llamar la atención sobre una rincón, una pieza de mobiliario o un accesorio concreto.
Un pequeño estante con una planta puede cobrar un protagonismo inesperado cuando se centra en un círculo de color. Asimismo, llamar la atención sobre una zona de estudio o de comedor te resultará muy sencillo con un patrón triangular que dibuje una determinada esquina.
El color además de contribuir a potenciar un estilo decorativo concreto, influirá a la hora de crear una determinada atmósfera. ¿Qué ambiente quieres lograr en tu salón? Esa es la primera pregunta que debes hacerte. ¿Deseas crear un espacio sofisticado? ¿Prefieres que este sea familiar y relajado? Escoge el color predominante pensando en el estilo y la atmósfera que deseas crear sin dejar atrás las características del propio espacio.
¿Te gusta la idea de pintar el salón en dos colores?