No se si este tipo de casas fuera funcional en una familia con niños pequeños, porque ya me imagino como acabarían las piedras de los mini-jardines interiores. Lo que si es cierto es que es una vivienda en la que se crea un ambiente en harmonía, en el cual solo falta el sentir el cantar de los pájaros. Lo que más me ha llamado la atención es la forma de separar espacios, los tabiques han sido sustituidos por cortinas traslucidas. De esta forma se mantienen los espacios abiertos en los que la luz natural los ilumina continuamente.
Los encargados del diseño san sido dos arquitectos japoneses pertenecientes a Alts Design Office. Esta casa está integrada dentro de una ecoaldea en la que vivien unas 1.000 personas.






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Espero que os guste, feliz viernes mentes creativas