Una preciosa vivienda a modo de buhardilla en el conocido y alternativo barrio de Malasaña, es el protagonista del post de hoy, Con una paleta de base en blanco y vigas de madera recuperadas, este pequeño espacio está lleno de sensibilidad. En tan sólo 33 m2, el piso cuenta con un programa de necesidades que cubre cualquier expectativa de una viivienda de mayores dimensiones. El diseño, ejecución de obra y decoración ha sido llevado a cabo por el estudio Nimú. El concpeto del espacio parte de un interior ( dadas sus limitadas dimensiones y variables alturas de techos ) completamente comunicado y abierto donde toda la zona pública se abre con muros abiertos con vanos a modo de ventanas sin carpintería. La idea es separar visualmente pero no tanto físicamente y crear amplitud, ligereza visual y permitir el paso de la luz natural.
VirlovaStyle
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