Este apartamento de 68m² vestido de gris, desde la cocina hasta la sala de estar, pasando por el dormitorio hasta el cuarto de baño, recrea un mundo oscuro, pero no triste. El gris bien utilizado, como ocurre en este interior, resulta cálido y una apuesta segura para muchos ambientes a los que se les quiere dar un toque personal y de contraste. Sin embargo, ¿se puede vivir en un espacio tan ‘apagado’?. Pues a las pruebas me remito, con una fuerza brutal, el color grafito sobre una paleta de color en blanco como base en las paredes, crea el efecto de profundidad y rotundidad necesario en un espacio donde la luz entra a raudales por los ventanales, creándose una atmósfera serena, acogedora y ecléctica. El mix de piezas decorativas incluye elementos vintage e industriales, y muebles clásico reciclados y adecuados para este interior concreto.















¿No os parece un apartamento lleno de personalidad y estilo? Yo siempre apuesto ‘por el gris ¿Y vosotros?
¡Feliz fin de semana a todos!
Fotografías [ ] Planet deco