En el corazón de Linneo, Gotemburgo, en la vieja casa del cura, descubrimos este interior fantástico, compuesto por diferentes tonalidades de grises que se entremezclan con blancos rotos, envejecidos y muy sutiles toques de color que aportan flores, plantas y algún textil utilizado. Forma y color en armonía perfecta en un estilo nórdico vintage adorable. Desde su balcón orientado al sur, se puede disfrutar de un café caliente y escuchar cómo la ciudad cobra vida bajo sus pies. Una atmósfera con un tono decadente y algo deslabazado en el que los muebles son las piezas protagonistas como el macramé colgado de la pared de aire étnico, el aparador recuperado y con ese aspecto envejecido... Una miscelánea perfecta entre lo nuevo y lo viejo, en una fusión armónica. El papel de la pared recorre los pasillos y el recibidor en una idea original y creativa a modo de jardín botánico, que decora la zona de circulación de la vivienda.
VirlovaStyle
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