Una inspiradora casa de verano de tan solo 37 m² distribuídos en un salón con una pequeña cocina, baño, un dormitorio y un maravilloso porche con tarima de madera blanqueada que se utiliza como comedor de verano y que es perfecto para estos días de verano. A sólo 5 minutos de las playas de Formentera, en este reducido espacio se refleja el ritmo de vida tranquilo y sosegado de las islas. El proyecto decorativo viene de la mano de la interiorista Estela Gómez Lupión. La premisa del espacio era ganarle metros con una base en blanco que reflejara la luz y ampliara visualmente. Las puertas y contraventanas son recuperadas y decapadas en blanco azulado que ahora son correderas y hacen de separación del salón y dormitorio.



Los muebles existentes son antiguos y se combinan con los textiles de linos italianos del sofá, el puf de lona y yute o el cabezal de esparto. Una idea de estilo bohemio y hippie típico de la isla. En el porche, cubierto con cañas de bambú pintadas también en blanco, la tarima de madera blanqueada y el hormigón pulido se mezclan con la piedra, la gravilla y la vegetación mediterránea. Las buganvillas multicolor lo hacen más acogedor y natural. Pura calidez.




Yo me perdería en esta isla sin pensarlo.
¡Feliz fin de semana a todos!
Fotografías [] ElMueble
VirlovaStyle
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