Una vivienda a modo de loft-dúplex en blanco luminoso que nos adentra a un micromundo lleno de energía positiva y una gran dosis de diseño estudiado. Una vida mágica en la casa de Annabel, donde la sobriedad y los pequeños toques de excentricidad se mezclan con toda naturalidad, donde pasado y presente se meclan en perfecta armonía. Al principio, se puede pensar que cualquier tono beige para realizar una decoración interior resulta carente de personalidad y dinamismo, pero al ver estas imágenes, creo que eso no tiene sentido.Ver imagen
Unabase en estilo nórdico que se complementa con la ambientación vintage, con espacios amplios en circulación, madera en suelos de zonas nobles y con dos escaleras distribuidoras una a planta de arriba y otra a la planta de abajo. La de metal en forma de caracol es un diseño que representa en sí misma una escultura. El blanco salpicado por notas de color pastel, en gris, verde o rosa, crean espacios diáfanos y llenos de luz que se amplian visualmente.
Solado en abedul claro, vigas vistas pintadas en blanco que confieren más altura, si cabe, al espacio y dan una sensación de reminiscencias del pasado. La mecedora Eames, los entornos vestidos con pieles, las chandeliers, las suspensiones incandescentes... todo ello crea un ambiente que nos retrotrae a otra época pero a la vez se combina con los materiales y piezas actuales que nos mantienen viva la vivienda.
Líneas geométrica y sencillas, en una línea casi minimalista, donde el color lo ponen los detalles (colchas, cuadrantes, lámparas, etc ) que confieren profundidad al espacio general. Piezas recuperadas de mercado de pulgas se distribuyen por toda la casa a modo de "tesoros" escultura!. La zona de cocina se realiza en hormigón impreso con el que también se desarrolla y se realiza ma mesa de trabajo y la barra. Tonos casi monocromos en la gama de los grises.
Bellas imágenes de una vivienda al estilo más "Virloviano" ¿no os parece?