En apenas 38 m², este interior de aires nórdicos pero con personalidad clásica, descubrimos como todo encaja en equilibrio perfecto. Mucha luminosidad y estilo moderno en cada pieza que encuentra su sitio sin resultar un espacio abigarrado. Situado en el corazón de París, se trata de un mini apartamento pero con grandes soluciones. Al entrar a la vivienda parece amplia. El baño, sin ventana y cerca de la entrada, en la reforma fue desplazado hasta el pasillo. Destaca la creación de un espacio abierto con una cocina abierta al salón que, aunque mini, lo tiene todo: almacenamiento, lavadora, horno, lavavajillas, microondas, vitrocerámica y una superficie de trabajo. Sin puerta, y con una ventana de hierro para separar ambientes, resulta funcional y muy moderna. En forma de U, fue diseñada a partir de unos sencillos módulos blancos de Ikea, y a su lado una barra de roble es lo que le da el toque chic parisien. La pared combina pintura blanca y azulejos blancos con junta en negro, el punto industrial preciso.










¡Feliz comienzo de semana!
fotografías [ ] Revista AD