Mi cocina estaba bastante nueva y era muy sencilla, por lo que he podido actualizarla sin pintar los azulejos ni las puertas de los armarios.




Lo que no me gusta es el color, que ya sabeis que yo no soy de beig, pero combinado con gris, negro y fibras naturales, no me desagrada. Así que he ideado un plan para conseguirlo jeje. A continuación os cuento los cambios que he ido haciendo poco a poco y sin hacer un gran desembolso de dinero.
Me gustan los electrodomésticos de acero inoxidable y, al poner la nevera, el lavavajillas y la lavadora de ese color, el blanco original desentonaba, así que cambiamos el horno, la placa de cocción y el extractor.
Tambien puse un antisalpicaduras de mármol que en realidad es una tabla de cortar de El corte ingles.
Al ser una cocina grande y con mucho almacenaje, había muchas puertas y me apetecía darle un aire más moderno con unas baldas vistas. La solución más económica era, simplemente, quitar las puertas.
He pintado el interior en blanco y tapado los agujeritos de los tornillos con unas pegatinas especiales para ello. Además he forrado la balda con vinilo efecto mármol blanco de Amazon que ya tenía y he hecho unas rayas simulando tableros solapados en el fondo.
Este cambio ha tenido coste cero
El fregadero también era blanco y se ensuciaba enseguida. Y, como no, tenía que ser gris. Pero los de acero inoxidable no me gustan porque enseguida se les nota la cal y hay que estar continuamente limpiandolos y secándolos. Así que compramos en un almacén de fontanería este fregadero que, si no me equivoco, es una mezcla de resina y fibra de vidrio (y tiene un poquito de brillibrilli).
El grifo es de Leroy Merlin con manguera extraíble y va super bien para enjuagar las ollas grandes.
Una de las primeras cosas que hice, fue cambiar los tiradores por unos mas modernos.
También me gusta que la cocina tenga diferentes zonas customizadas según su uso y he agrupado todo lo necesario para el desayuno en este rincón.
Este cambio modernizó un montón la cocina y le dió todavía más espacio y luz. Abría hacia adentro y, en su lugar, pude poner la televisión y una vitrina.
(Es de Leroy Merlin).
En esta zona hay muchos cambios y podeis ver los inicios en el post El rincón de mi cocina:




Junto a la ventana, tengo la zona de cololada y el armario de la limpieza.
No encontramos un calentador que fuera de acero inoxidable, así que lo pinté con spray gris plata para que no desentonara con el resto de electrodomésticos.
Accesorios bonitos y ¡zona de la colada lista!
También he colocado un vinilo de pizarra en la puerta del armario de limpieza, que me permite dar rienda suelta a mi creatividad.

En la lista también estaba retapizar las sillas, pero, de momento, las voy a dejar así. La tela de sky está en buen estado y he conseguido eliminar gran cantidad del rojo que tenía la deco de la cocina original. Y algún toque de color no me disgusta, porque ya sabeis que yo soy muy de colorinchis ;P.
¿Que os parece la renovación de la cocina que he hecho sin pintar armarios ni azulejos? A mi me gusta tanto que ¡la tendría que haber hecho antes!