
Hace tiempo que no me pasaba por aquí, lo sé. Y también lo sabéis los que me seguís por redes sociales. He superado un bachecillo de salud durante estos últimos meses, que ha hecho cambiar mi nivel de autoexigencia con respecto a este blog. Lo que nació como una afición que disfrutaba muchísimo, se ha convertido en un segundo trabajo que comenzaba a pesar muchísimo.
He decidido volver a mis orígenes, publicar sin ninguna presión, sin preocuparme de los dichosos números y volver a disfrutar de la decoración como lo hacía, por ocio y no por obligación.
Durante estos días he pensado mucho en la letra de esta canción de Fito e intento aplicarla cada segundo de mi vida:
No voy a sentirme mal
Si algo no me sale bien
He aprendido a derrapar
Y a chocar con la pared.
Que la vida se nos va
Como el humo de ese tren
Como un beso en un portal
Antes de que cuente diez
Después de dos meses sin publicar, una tarde me apeteció coger la cámara y fotografiar mi jardín y también me apetece compartilo con vosotros. Aquí tenéis el lugar más bonito de mi casa en verano, lo disfrutamos muchísimo, así que me encanta prepararlo. Este año hemos comprado nuevo mobiliario de exterior, un par de sofás y unas tumbonas, que teníamos pendiente renovar desde hace tiempo.
En cuanto al resto, os cuento:
Si queréis saber de donde es cada cosa, no tenéis nada más que preguntármelo, estaré encantada de ayudaros.