Charles Eames en 1950 diseño una cómoda mecedora para que su mujer pudiera dar el pecho a su hijo. Más de 60 años después la butaca sigue cosechando éxitos y es una gran idea integrarla dentro de la decoración infantil.
La cómoda mecedora es muy decorativa por si misma aunque podemos ponerla algún cojín o elegirla en tonos ácidos para que tenga mucho más protagonismo y dé a la habitación un toque más alegre.
No puedo negar que la cómoda mecedora de color blanco es mi favorita, además quién dijo que el blanco y el gris no es perfecto para el cuarto de los más pequeños de la casa.