Las 5 claves que tienes que saber antes de comprar una funda nórdica

 

Hay veces, en las que el tamaño sí importa. Imagínate que compras una funda nórdica demasiado pequeña. En ese caso, el edredón nórdico, también conocido como relleno nórdico, puede sobresalir y resultar incómodo durante la noche. Mientras que si es demasiado grande, el edredón puede deslizarse dentro de la funda y dejarlo desigual.

¿Alguna vez te ha pasado? La experiencia nos dice que debemos tener en cuenta una serie de aspectos antes de comprar una funda nórdica para nuestra cama y por eso te los contamos a continuación.

 

5 claves en las que fijarnos a la hora de elegir la mejor funda nórdica

1.- Tamaño: ni muy grande ni muy pequeña

Por ejemplo, para una cama single, o de 90 cm, lo habitual es comprar una funda nórdica de 150×220 cm, sobre todo si eres de los que mete el nórdico debajo de una colcha o manta. En cambio, si te gusta que solo cubra la cama y quede colgando, puedes optar por una de 135×200 cm.

Si la cama es de 150 cm, más conocida como doble o de matrimonio, puedes utilizar un nórdico de 240×220 cm, o uno de 225×220 cm si no sueles meter el nórdico debajo de otra capa.
 

De qué tamaño comprar una funda nórdica

 

 

2.- Material

Las fundas nórdicas pueden estar hechas de diversos materiales como algodón, poliéster, lino, satén o seda, y cada uno tiene sus propias ventajas y desventajas. Por ejemplo, el algodón es transpirable y fácil de lavar, mientras que la seda es suave y lujosa, pero requiere un cuidado especial.
 

Ropa de cama

 

 

3.- Diseño y estilo

Estas dos opciones pueden influir en el aspecto y la sensación que tengamos de la habitación. Podemos elegir entre diferentes colores, patrones y texturas, y debemos considerar cómo se integran cada uno de ellos en el resto de la decoración del dormitorio.

Como ejemplos, las fundas nórdicas lisas pueden ayudarnos a conseguir una sensación de calma y tranquilidad, mientras que las fundas nórdicas con estampados y bordados pueden añadir textura e interés visual. Las fundas nórdicas con temáticas, por otra parte, son la mejor opción para crear un ambiente más lúdico y divertido.
 

Comprar una funda nórdica juvenil

 

 

4.- Cierre

Es importante elegir una funda nórdica con un cierre de calidad, ya que esto facilitará la tarea de cambiar y lavar la funda. Los cierres de cremallera y botón son las opciones más comunes.
 

Tips para comprar una funda nórdica

 

 

5.- Cuidado

Algunas fundas pueden ser lavadas y secadas a máquina, mientras que otras requieren cuidados especiales, como el lavado en seco. Tendrás que tener esto en cuenta a la hora de elegir la que más se adapte a tus necesidades.
 

Dormitorio moderno


Si todavía tienes ciertas dudas, un buen consejo es que acudas a una tienda especializada en textiles y te dejes asesorar, ya que elegir la ropa de cama adecuada para nuestro dormitorio es importantísimo por varias razones, pero, sobre todo, porque puede mejorar la calidad de nuestro sueño, ayudándonos a relajarnos y a dormir mejor por la noche.