De todos es sabido que la cocina es la habitación más importante de la casa, donde hoy en día, muchas familias se reúnen para el desayuno, el almuerzo y la cena, pero sobre todo es el lugar de la casa que transmite calor y familiaridad. Por eso debe ser diseñada y escogida con la máxima atención y paciencia.
Pero para afrontar ésta complicada tarea, es bueno saber los pasos que hay que dar y más si es la primera cocina. No se trata de convertirse en un auténtico experto solo para comprarla, pero es necesario informarse muy bien para poder tomar una buena decisión. Recordemos que no se trata de comprar un par de zapatos, ni una aspiradora.
La forma más rápida y segura de abordar la compra de la cocina, ya sea para una vivienda de banco nueva o para reformar, es a través de un distribuidor, tienda o estudio, con marca de muebles reconocida o genérica.
Aquí describimos los 5 pasos básicos para la compra de la cocina.

El diseño es lo primero que se debe afrontar, entre otras cosas para poder hacer un presupuesto. Las tiendas ofrecen un servicio de diseño que normalmente es gratuito y que gracias a los nuevos software en 3D y simulaciones es muy fácil de visualizar para cualquier persona.
Para ello, es necesario elaborar de antemano un croquis con las medidas de la estancia o facilitar un plano de planta de la vivienda, aunque también es posible solicitar una visita a domicilio para que un técnico pueda hacer las mediciones pertinentes.

Modelo Intra-E y Line-L de Santos

Los materiales de los muebles es un punto muy importante a tomar en cuenta, ya que determina el aspecto final que tendrá la cocina, su funcionalidad, durabilidad, estética y por supuesto, su precio.
Cuando se habla de modelos, los más populares son los laminados, maderas, lacados, que se refieren a los frentes y puertas, es decir, el material exterior, pero además, hay que tomar en cuenta los detalles del cuerpo o casco, tipo de bisagras, guías de cajones y caceroleros, accesorios y herrajes extraíbles.
Hay otras cosas que es bueno saber, como por ejemplo, que un mueble con puertas cuesta menos que ese mismo mueble con cajones, o que los herrajes extraíbles o especiales dan más comodidad pero es de los elementos que más encarecen la cocina.

En cuanto a las tiendas, algunas venden muebles de marcas reconocidas y otras, marcas genéricas locales, regionales e incluso de fabricación propia.
Dentro de las marcas reconocidas -ver listado-, las alemanas e italianas lideran el volumen de negocio en Europa y en menor medida las francesas, inglesas y españolas, aunque esto no quiere decir que la marca que más vende sea mejor.
En cuestión de precios, los muebles de cocina tienen gamas muy distintas según la marca y modelo y cada una de ellas cubre un importante segmento del mercado según la necesidad de cada persona. 
En primer lugar en una escala se sitúan las de alta gama, solo asequibles para una minoría de compradores con gran poder adquisitivo, las de calidad superior sin precios tan altos, las más asequibles de gama media, hasta llegar a las más económicas y por supuesto de menor calidad.
En resumen y por regla general, a más calidad, mayor precio. Menos calidad, menos precio.
Hay que tomar en cuenta que pueden existir diferencias entre tiendas que vendan el mismo producto, cuyos márgenes de comercialización sean distintos, por eso es recomendable comparar presupuestos en iguales condiciones y sobre un mismo diseño. 
Desde las más usadas y por orden de precio ascendente, están las laminadas, madera maciza, granito, cuarzo y porcelánico hasta otras menos usadas como el mármol, cristal, acero inoxidable y piedra acrílica.
Las diferencias radican en la resistencia al trato diario al que están sometidas, la estética -colores y acabados- y el precio.
¿Que nadie en casa es cuidadoso en la cocina? Lo mejor es descartar el laminado, cuarzo, mármol y piedra acrílica. Pero si se tiene un mínimo de cuidado, cualquiera de las opciones es excelente según el caso. 
Los electrodomésticos, fregadero y grifo son parte muy importante de la cocina, que han ido incorporando mejoras y prestaciones impensables hace pocos años.
La estética de acero inoxidable y los integrables siguen dominando el mercado y por supuesto, el gusto del comprador, que cada vez se fija más en la calidad y la eficiencia de cada aparato.
Empezando por el frigorífico, que es el electrodoméstico que más consume, la lavadora, el horno y el lavavajillas le siguen y son los que más atención deberían tener al comprarlos. 
Frigorífico multipuerta de Beko
Escoger los aparatos de con etiqueta A++ o superior es la mejor decisión para que no se conviertan en un dolor de cabeza y un disgusto para el bolsillo.
La inducción cada vez es más asequible, consume poco por su rapidez y actualmente cualquier utensilio para cocinar es apto, aunque siguen existiendo chefs fanáticos de las placas de gas.

La gama de marcas, modelos y precios es muy amplia, tanto que podemos encontrar, por ejemplo, un horno Beko por menos de 200 euros o uno Gaggenau por más de 4.000. Una esmerada selección de materiales exclusivos y un proceso de fabricación perfecto son la clave y el motivo de su costo.
Suerte y que disfrutes de la cocina soñada.
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