Los 70 m² del apartamento de hoy resultan ser un mix ecléctico industrial perfecto, donde la audacia visual y los efectismos de color y materiales, componen un interior de 10. Todo un desafío creativo, donde el objetivo de los propietarios eran conseguir un espacio lleno de personalidad agregando mezclas audaces con los papeles pintados y textiles, tales como cortinas o paredes del dormitorio principal. Fue un desafío atreverse a realizar esta miscelánea tan particular. Uno podría pensar que los ladrillos y los volúmenes, ya son suficientes para hacer que esta vivienda situada en Suecia, sea un lugar diferente a cualquier otro. Toda la arquitectura ha quedado a la vista y forma parte del interiorismo y el resultado final de su diseño: pilares vistos, ladrillo a la vista, carpinterías de madera, etc. En combinación se han realizado acabados de estuco para la pared, se ha colocado un solado de listones de madera de pino nudoso en gran formato que le aporta calidez en la zona de cocina, mientras que en el resto de la vivienda se recupera el solado de roble en espiga. ¡Viva la mezcla!.
Toda la zona social se diseña como un todo unitario donde se han tirado los tabiques para abrir la cocina al salón mediante una isla que abraza el pilar de madera y un murete de medio pie de ladrillo cara vista. La cocina, pintada en color vino, es la parte más industrial del conjunto, que juega con muebles de madera y metalizados. Las grandes ventanas originales, introducen una gran luminosidad a todo el espacio.




La madera y los papeles pintado hacen de esta vivienda un interior cálido y lleno de alegría. Las lámparas dan otro toque muy interesante a todo el conjunto creando escenas y ambientación por zonas. En resumen, un espacio diáfano, amplio y luminoso que compartimenta la zona más privada de dormitorios y baño. ¿No os recuerda a un loft newyorkino?








¡Feliz fin de semana!
vía