
Jugársela con lo esencial conservando la pulcritud y simplicidad en cada espacio podría ser el lema de la decoración minimalista e, incluso, del propio estilo. El minimalismo se instauró a mediados de los años 60 y 70 y se quedó como un estilo atemporal y, por tanto, que no pasa de moda. Si quieres hacer del minimalismo la bandera para el mobiliario de tu casa u oficina, quédate, aquí te compartimos cómo hacer más con menos en materia de decoración con muebles.
Siguiendo la premisa del “menos es más” podrás elegir, como ya mencionamos, los muebles que sean necesarios y, con esto, funcionales para la decoración de tu casa u oficina.
Pero ¿cómo escoger? La forma más sencilla es pensar en las necesidades de tu casa respecto al mobiliario y desde allí empezar con las compras.
Habrás notado que en los consejos que hasta ahora brindamos no hemos tenido en cuenta la decoración. La razón se basa en la esencia misma de la tendencia de no usar elementos que recarguen los espacios. De esta manera los cuadros, adornos de mesas, cojines e incluso plantas son limitados a no más de unos cuantos en puntos estratégicos de la casa u oficina.
Entonces ¿cómo hacer que el estilo minimalista no traiga consigo un ambiente aburrido? Esto se logra desde el inicio, guardando la línea visual en los muebles que se compren o renueven y se puede hacer desde el material del mobiliario hasta con el color del mismo.
Esto nos lleva a hablar del uso del color en el minimalismo, que se caracteriza por los neutros y en escalas monocromáticas para no romper con la línea limpia del estilo, aunque tonos marrones y, en general los oscuros, son usados para acentuar los diseños, romper el hermetismo de los blancos y resaltar espacios con elegancia sin irrumpir la estética que se busca.
No sobra decirlo, esto aplica para casas y oficinas, donde lo necesario será un escritorio, una silla y un mueble (si el espacio lo permite).
La bandera del minimalismo ha sido el “menos es más” y con esto podrás adivinar que amueblar tu casa con mobiliario minimalista, de entrada, te permitirá adquirir solo lo necesario y funcional para tu hogar.
Con esta idea, el ahorro de dinero se ve reflejado en la premisa de que con pocos muebles tu casa puede lucir tan glamurosa, limpia y organizada como quieras, incluso cuando el presupuesto para las compras o renovación sea limitado.
Y es que el minimalismo parte de la idea estoica de vivir con lo necesario y nada más que esto y, sin embargo, no significa para nada que lo poco que tengas no pueda guardar un estilo en tendencia, mostrar buen gusto o lucir igual de bien que una casa, digamos, con lujos innecesarios.
Por supuesto, todo se basa en el ya mencionado gusto. El minimalismo puede ser adoptado tanto por quienes tienen un presupuesto con topes altos pero buscan reflejar estoicismo desde el mobiliario de su casa, hasta aquellos que ven en este estilo la excusa perfecta para un presupuesto limitado pero con altos estándares de decoración.