
No es el tipo de decoración que más me encanta, porque es demasiado clásica, pero sí me entusiasman os detalles: flores, libros, vasijas, jarrones, platos abueliles (creo que soy un poco yaya), tercipopelo, molduras, y toques dorados...tiene ese toque del "noséqué" parisino de las casas francesas del siglo pasado, no os parece? y el papel pintado, me tiene fascinada totalmente.


Una de las cosas que más llaman la atención del espacio es el papel pintado a mano, bordado y con acabado sedoso, de De Gournay, que envuelve todo y le da ese aire sofisticado pero a la vez, fresco y primaveral.
Y como anécdota....la imagen de abajo del diseñador, que me guardo opinión respecto al look a lo José Luis Moreno...#ahílodejo
No iba a poner esta foto, pero es que me chifla el aparador, y quería que lo vieseis bien, porque quizás visto en otro espacio, se podría pensar que no pega ni con cola en este tipo de deco, pero ya véis que sí. Como siempre os digo, no hay que tener miedo a la mezcla, a experimentar y a divertirse.
***vía Rue Magazine // imágenes de Suzanna Scott