Sin duda algunos espacios nos parecen más atrayentes que otros, nos provocan tranquilidad, relajación o todo lo contrario. Nos hace sentir incómodos o alerta. El Neurodiseño en la decoración o interiorismo con cabeza – como me gusta llamarlo – demuestra cómo el espacio puede influir en nuestra vida. En nuestro día a día.
Desde que descubrí este concepto trato conscientemente de aplicarlo a mis proyectos. ¿Pero sabes qué? Muchas de esas pautas ya las venía aplicando sin saber si quiera, que la ciencia me estaba avalando. Y es que los interioristas, tenemos cierto sentido para crear espacios armoniosos, y por qué no, experiencia para que sean estimulantes en nuestro día a día.
Es primordial tener un espacio agradable donde trabajar en casa, sobre todo ahora que el teletrabajo se estila es muchísimas casas. Tener un entorno adecuado es imprescindible para mejorar nuestro rendimiento y productividad.
Por supuesto, soy consciente que todas estas indicaciones no son posibles en todas las casas de hoy. De hecho en la mayoría de los hogares no existe ni siquiera un despacho para la ocasión, o si existe no es suficiente para todos los que teletrabajan en casa. Es mi caso, en casa teletrabajamos mi marido y yo, y solo tenemos un despacho, donde no cabe otra mesa más.
¿Qué hacemos en este caso? No queda otra que habilitar otro espacio en el hogar. La mesa del salón o la de la cocina pueden ser buenas soluciones, ya que son zonas espaciosas con bastante luz natural. Trata de colocar algún mueble o habilitar algún estante para poder recoger todo al acabar y así mantener el orden.
Si tu casa es ruidosa, está cerca de alguna carretera o tienes vecinos que hacen más ruido del que te gustaría, trata de utilizar cortinas más pesadas, alfombras, papeles pintados… Las telas son elementos fonoabsorbentes que ayudan a amortiguar el ruido.
En nuestro hogar… ¿no deberíamos sentirnos lo más relajados posibles?
El salón es la zona de nuestro hogar donde hacemos más vida social. Cuando invitamos a amigos o familiares, estamos en el salón, o cuando vemos una peli en familia lo hacemos también en esta sala. Es por eso que debemos cuidar mucho la decoración para que todo el mundo pueda sentirse relajado.
No se trata de que todos los muebles sean redondos, pero sí trata que no tenga filos demasiado agresivos. La amígdala cerebral reconoce estos objetos como peligro y hace que se mantenga alerta. Y estoy segura, que en alguna ocasión te has sentido incómoda al ver jugar a un bebé cerca de un mueble puntiagudo.
Y, aunque no haya bebés en casa, esa incomodidad la sufrimos, aunque en menor medida, cuando pasamos rápidamente cerca de un mueble anguloso. ¿No es así? En nuestro hogar… ¿no deberíamos sentirnos lo más relajados posibles?
Pero somos conscientes que los muebles y estancias cuadradas aprovechan mejor el espacio, por ello, siempre se debe estudiar el espacio y compensar las esquinas y las curvas.
Sobre las plantas no te voy a contar más, ya que tienes un artículo dedicado solo a la biofilia en mi blog, donde puedes encontrar mucha información. Como resumen te diré que nuestro cerebro ama la naturaleza y en general, todo lo orgánico (las curvas de las que hablábamos antes) y por eso, las plantas deberían estar presentes siempre. Aunque no tengas mano con ellas. En el artículo, te doy algunos consejos sobre cómo empezar, aun cuando eres un “mata-plantas” como yo.
Cuando tenemos bebés en casa o niños pequeños, deberíamos analizar con detenimiento los espacios donde pasan más tiempo. Su dormitorio y el salón. Es importante tener un ambiente relajado, tranquilo y fresco, para ayudarles a sentirse en calma y relajados.
Si tienes bebés en casa o niños pequeños, estoy segura de que conoces a la gran María Montessori. Hace un par de años, te hablé de cómo es la decoración de un cuarto infantil siguiendo las doctrinas de Montessori. Estas doctrinas son completamente favorables al desarrollo de nuestro bebé aportándole todo lo necesario para su desarrollo y autonomía.
A todo esto, reducimos las esquinas, favorecemos la ventilación y mantenemos el orden con un sistema de “cada cosa tiene un lugar” para que el recoger sea una tarea sencilla para tu bebé y para ti. Así, tendremos un dormitorio perfecto para nuestro mayor tesoro.
Una de las máximas para un dormitorio es la relajación y la calma. Siempre hay excepciones. Hay quien tiene su despacho también en el dormitorio, y hay quien incluso tiene una máquina de gimnasia en su dormitorio.
Estoy segura, que has visto numerosos dormitorios, preciosos por cierto, en Instagram o Pinterest, que tienen estanterías sobre el cabecero. Suelen poner plantas y objetos preciosos que dan color y belleza al dormitorio. Pero desde el punto de vista de nuestro cerebro es fatal para el descanso. ¿Por qué? Nuestra querida amígdala se siente alerta toda la noche pensando que grandes objetos, la estantería con todo lo que lleva encima, podría caerse sobre su cabeza mientras duerme.
Del mismo modo, tener una pared sobre nuestro cabecero y visión hacia las “salidas” de nuestro dormitorio (ventanas y puerta), es importante para el descanso. Nos hace sentir protegidos y nos ayuda a conciliar el sueño. ¿Por qué? Es bastante probable que durante los
La cocina, en muchos países se considera el centro neurálgico de la familia. Un centro de reunión donde se pasa mucho tiempo cocinando y disfrutando de reuniones familiares. Por ello se requiere que sea un entorno más acogedor y no tan frío como estamos acostumbrados.
Cuando soñamos con una casa nueva, a menudo nos imaginamos en una cocina bastante grande, bonita y espaciosa cocinando bizcochos o postres deliciosos, y sin duda, durante el confinamiento, hemos pasado mucho más tiempo cocinando.
Por ello una buena luz natural y ventilación es muy importante. Del mismo modo, que sea una lugar acogedor donde reunir a toda la familia, por lo que introducir maderas naturales ayuda mucho en este fin. Se puede introducir en una encimera, en el suelo, en una mesa, o quizás mediante complementos.
Por supuesto plantas tampoco pueden faltar y tratándose de la cocina, las plantas aromáticas serán ideales para preparar platos increíbles.
El cuarto de baño, es normalmente un lugar al que no prestamos mucha atención. En cambio puede ser un lugar muy relajante y agradable si le damos un ambiente apropiado. ¿Quieres que tu cuarto de baño sea un spa? Vamos con algunos consejos.
Es importante la luz natural, pero también poder crear un ambiente oscuro y propicio para relajarnos. Los olores, las maderas y los textiles ayudarán a que nuestro cerebro a partir de los olores, el tacto cálido y la luz a transportarnos a un lugar de relax y tranquilidad. Un lugar donde podernos escapar en nuestro propio hogar y relajarnos. Además puedes añadir música relajante para así, a través del sonido amplificar todas las sensaciones.
Todo influye en las sensaciones que queremos tener en nuestro hogar. Las formas de las estancias y del mobiliario. La altura de los techos, la iluminación, los colores, olores y la naturaleza.
Todo influye en nuestro hogar. No basta una decoración bonita. Requiere conocer la base de cómo funciona nuestro cerebro, para así conseguir el bienestar completo en nuestro hogar.
La base para darle alegría a nuestra amígdala son las formas orgánicas, las plantas, los olores, la ventilación, el orden y la limpieza.
En zonas de trabajo, los techos también influyen según que queramos conseguir, y en el dormitorio, la posición de la cama y el apoyo de nuestro cabecero ayudarán al descanso diario.
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