
En este piso, además de unos cuantos muebles en la cocina, no hay nada más. Es una cocina abierta al salón en la que no existe ningún tipo de separación con la zona del salón.
Así se encontraba este piso cuando Maider contactó conmigo. Con estas fotos y un plano casero de las medidas, me puse a trabajar junto con ella. 
Hoy en día es muy fácil encontrar fotografías de espacios espectaculares en pinterest, instagram, revistas online, Houzz o aquí en mi blog, claro está jajaja. Son herramientas muy buenas para captar los gustos y preferencias del cliente porque hay veces que es difícil expresarlos sólo con palabras.
Y así empezamos Maider y yo a trabajar, fotos del estado actual del piso, algunas fotos de espacios que le gustaban, unas cuantas preguntas del cuestionario y el resto ya es cosa mía.
Pensar, diseñar y buscar piezas del mobiliario adecuadas para su futuro salón – cocina.
Aaaaa, y se me olvidaba un detalle, cuanto antes empezáramos, mejor!!!!. Se querían mudar cuanto antes!!!.
Así que mi cabeza empezó a dar vueltas, bueno el cerebro mejor dicho, porque si no parecería la niña del exorcista jajaja
Lo cierto es que me sorprendió gratamente, enseguida me respondió que le gustaba la propuesta y que la ponía en marcha ya.
Cada poco tiempo, me mandaba la lista de la compra con cosas tachadas, lo que significaba que ya lo había comprado.
La mayoría de las cosas las ha adquirido en tiendas online con lo que sólo ha sido cuestión de esperar.



Nos costó un poco más arreglar el tema de la cocina porque los muebles eran módulos prefabricados, con medidas estándar en stock de la tienda y tuvimos que pensar soluciones sin que se disparase el presupuesto.
Nos inventamos una barra con módulos pero la encimera si o si, tenía que ser hecha a medida.
