
Organiza tu Casa u Oficina en Simples Pasos
¿Quién de camino al cuarto, no ha dejado los zapatos en el pasillo, ¿Quiénes tienen billetes o monedas en la cocina?, ¿Ropa sucia colgando detrás de la puerta del baño? o ¿Una taza con el fondo lleno de café seco desde hace días y una disciplinada fila de hormigas en el escritorio?
Muchas veces el desorden va asociado con la rapidez y el desarrollo de múltiples actividades, atmósfera en que se prefiere disponer de los objetos a su paso con el propósito de ganar tiempo, cayendo así en un círculo vicioso donde nada de lo necesitado, al final, se encuentra.

Evitar que nuestra casa y espacio laboral se conviertan en un caos en oportunidades puede resultar una difícil tarea, sin embargo, esto de organizarse en principio es cuestión de actitud y dejar a un lado algunos hábitos o costumbres, que te dejamos a continuación:
4) Agrupa tus cosas según la frecuencia de uso. Coloca muy próximas a tus ojos las que siempre uses y así las vas distanciando. En lo alto las que necesites al año. ¡Anda! Han pasado varios meses, ve a guardar el árbol de navidad. Utiliza el criterio de fecha de vencimiento, también es muy útil.
5) Aprende a limpiar tu casa con pocos utensilios y herramientas. A veces hacemos un mercado de artículos de limpieza que se vencen y no usamos.
6) Utiliza organizadores dentro de tus cajas y gavetas así podrías clasificar tus objetos. Esto aplica muy especialmente a los artículos de oficinas, prendas íntimas, documentos y las joyas o bisutería. Evita un zarcillo engarzado con un collar o un gancho a punto de romper la ropa.
7) Coloca los contendedores, cestas o papeleras en sitios visibles y mantenlos abiertos, eso te invitará a depositar lo necesario. Si están próximas a ti y destapadas lo harás más rápido que si debes buscarlas dentro de un closet o desplazarte a otro espacio.
8)Determina bien la medida de tu recipiente, si es muy amplio, acabarás por guardar en este todo lo que veas a su paso, escoge uno que al llenarlo, todo se vea presentable.
Manos a la obra, pero sin desorden, lee el número 1.