¿Tu estudio o salón es un batiburrillo de cables enredados y rincones difíciles de limpiar?. ¿Cuándo necesitas uno específico no lo encuentras entre la montaña de cargadores o auriculares?. ¿Rompen la estética de tu decoración?. Nos proponemos solucionar ese caos con trucos y artículos pensados exclusivamente para facilitarte la tarea de ordenarlos a la vez que decoras.
1. Con rollos de papel higiénico
Escribiendo el contenido, con etiquetas, forrados o pintados. Esta opción es la mejor para guardar en cajones y armarios los cables que no uses habitualmente.
No tires tus botes de gel o champú vacíos. Bien lavados, recortados y empapelados son perfectos para no dejar el móvil perdido sobre la encimera o el suelo.