
¿Quién dijo que los armarios tenían que tener una decoración higienizada? Especialmente no nosotros. Si el blanco sigue siendo una apuesta segura ampliando visualmente el espacio e iluminándolo, nada impide aportar un toque de color en pintura o sobre un material brillante. Y decorar tu baño sin que parezca cursi es muy sencillo.
Colocados en el suelo o en las paredes, los materiales también sirven como decoración, aportando una cierta originalidad a los aseos. Un material natural esencial, la madera calienta esta habitación sin alma. Sus diferentes esencias que van desde los claros o marrones, con vetas o efecto envejecido, pueden cambiar radicalmente la atmósfera de este pequeño espacio. Las baldosas hidráulicas se han convertido a su vez en las protagonistas de los sanitarios, vestidas con estampados y colores vibrantes, marcan la diferencia sin necesidad de añadidos adicionales. Todos los modelos de alicatados se invitan fácilmente al pequeño rincón, además de ser fáciles de mantener, tienen múltiples colores y acabados muy decorativos. Como en baños de personajes, el mármol adorna los muebles con su elegancia, mientras que el terrazo, más actual, los dinamiza con delicadeza. Finalmente, original e inspirador, el papel pintado panorámico o impreso está feliz de colocarse en las paredes para una decoración casi inusual.
¿La regla del lado del color principal? Diviértete, aunque hay que saltarse algunos tonos. Los pasteles se deslustran cuando ataca el rojo. El negro se agradece al tacto en una pared, pero a evitar en total look. Prefiere el lila suave e ideal para una decoración provenzal al ahora obsoleto púrpura. Los tonos intensos como el azul y el verde oscuro, así como el amarillo mostaza, darán profundidad. Este último se puede elegir más vivo para alegrar el espacio.
Nada como la modernidad para tener pequeños rincones con una decoración atemporal. Al elegir entre los materiales y colores mencionados, es fácil crear una pieza a su gusto que no envejecerá. Prefiere tonos neutros (blanco, negro, tonos marrones) o colores atrevidos aplicados en toques. Modernizar también significa renovar. Para ello, usa un pincel y pintura para hacer formas geométricas, un efecto dominó o cubrir completamente las baldosas existentes. En el suelo, más que realizar grandes obras, confiar en las baldosas hidráulicas adhesivas, prácticas y decorativas. Este refresco puede ser una oportunidad para añadir plantas.