A medida que los niños crecen tenemos que adaptar su dormitorio a nuevas necesidades. Hay que despedirse de la cuna y el cambiador para dar paso a un nuevo mobiliario y crear un entorno cómodo y práctico para ellos donde puedan pasar el tiempo de ocio a la vez que estudiar y descansar.
Para sacar el máximo partido al dormitorio juvenil, puedes crear distintos espacios dentro del mismo, por ejemplo:

Si quieres mantener el orden, necesitas muebles a medida con espacio de almacenaje para organizar y recoger sus pertenencias y las cosas necesarias del día a día: ropa, zapatos, juegos, etc un armario es la opción más práctica. Elige un armario con altillo, ahí podrá organizar la ropa para el cambio de estación, edredones, mantas, etc Otra opción es adquirir una cama con canapé para aprovechar mejor el espacio, da mucho juego para recoger las cosas y tener la habitación despejada. Puedes añadir cajoneras para guardar camisetas, la ropa de deporte y por último, coloca estanterías, son muy útiles para poner libros y elementos decorativos que le darán a la habitación un toque personal y cálido.
Elegid juntos el color de las paredes, intenta que los tonos no sean demasiado llamativos ya que podría distraerle a la hora de estudiar o interferir en el descanso. Pintadla de un color que le guste y le resulte atractivo. Lo ideal sería combinar los muebles con el color de las paredes para que fluya la armonía dentro de la habitación. Si pintáis con tonos neutros o blanco será más fácil incluir muebles o elementos decorativos como alfombras, cuadros que vayan en sintonía con el entorno.
Con estas directrices conseguirás que el dormitorio sea un sitio acogedor y juvenil para que tu hijo se sienta a gusto y tenga un espacio propio dentro de la casa.