¡¡Buenos días amigos!! En la entrega de hoy de Pins de la Semana os hablo sobre un metal que se ha reinventado como elemento decorativo y que lleva ya una temporada pisando fuerte, ¿sabéis de qué os hablo ya? Seguro que sí, os lo hemos repetido en varias ocasiones ya... se trata del ¡cobre!.
En realidad, el cobre ha sido empleado desde siempre en la fabricación de objetos cotidianos para la casa (sobre todo para la cocina), quizás por ser muy buen conductor de calor o bien por sus funciones higiénicas (elimina de forma natural los gérmenes del agua), pero lo que está claro es que desde hace unos años, este metal se está viendo mucho en la decoración en general. De un tiempo a esta parte no paramos de ver combinaciones impactantes en la decoración con este metal que parece que llega para quedarse durante una muy buena temporada. Y menos mal que se queda, porque las ventajas de este material no es solo estético, sino que también es sostenible, duradero, natural, resistente e higiénico, lo que lo hace aún más atractivo para su uso si cabe. Por eso hoy, en nuestra casa de Pins de la Semana lo que no va a faltar son toques de cobre.
Empezamos con esta cocina rústica y preciosa por cierto, en la que los tonos cobrizos se pueden apreciar prácticamente a simple vista. La combinación con la madera es magnífica ya que casi que se camuflan ambos colores y se fusionan a la perfección. El tono cobre de esta cocina viene dado principalmente por los utensilios que tiene colgados debajo de la estantería, los que, aparte de su labor culinaria también realizan una labor decorativa.

El cobre lo podemos encontrar con diferentes variaciones, en acabado mate o brillo, en un tono más vivo u otro más envejecido... El caso es que, a la hora de decorar con este color, tenemos un gran abanico de posibilidades que explorar dependiendo del efecto que queramos conseguir. Un buen ejemplo de ello son los dos comedores que os enseño a continuación donde el cobre hace aparición en un tono brillante y dando un aire más vanguardista en forma de lámpara de techo o bien en un tono más envejecido, lo que le da un toque más clásico a las sillas del comedor de la segunda foto. Aunque, también hay que destacar, el equilibrio perfecto que se consigue entre el toque clásico del cobre envejecido con la modernidad del diseño de la silla, admirable.
Pero también puede ser que queramos decorar con cobre pero que no queramos tenerlo tan presente en nuestras estancias, para ello podemos optar por combinarlo en pequeñas piezas que podamos repartir por la casa como jarrones, estanterías, cables, cojines...etc. Este pequeño detalle puede quedar muy bien añadiéndole luminosidad, personalidad y frescura a tu salón o cualquier otra estancia.



