Una de las cosas que más me entusiasma es la decoración y hace poco he tenido el gusto de ayudar a transformar un piso algo anticuado, en un hogar fresco y juvenil. Este piso está pensado para ofrecerle en alquiler y creo que hemos tenido éxito y ya está ocupado.
Para los que sabemos lo que es alquilar un piso, tenemos claro que no queremos pisos con la decoración de nuestra abuela, que huelan a alcanfor y que incluso mantengan las fotos de la familia en las baldas. En este país no tenemos mucha cultura de alquiler y muchos propietarios de pisos tienen un concepto de las personas que alquilan un poco distorsionado. Vamos....que piensan que el que alquila es porque no le importa vivir en un "cuchitril" con un camastro y el crucifijo encima del cabecero. Un sofá con manchas, el colchón de la abuela o las alfombras raídas son cosas que te encuentras cuando vas buscando un piso de alquiler.
Por supuesto, estos pisos no se alquilan tan fácilmente. Un CONSEJO para propietarios de pisos a la venta o en alquiler: Si la decoración es anterior a los años 90, lo mejor es vaciarlo entero y ofrecer solo las paredes y el suelo, o ponerse en manos de un profesional y decorarlo de una forma económica pero actual. Es una pequeña inversión que favorecerá el tipo de transacción que quiera realizar con su casa. (Contactar conmigo para consultas )
En estas fotos veréis un ejemplo de esto que acabo de explicar. Aquí tenéis el ANTES y el DESPUÉS de esta casa.
Este es el SALÓN, antes de eliminar los muebles que resultaban demasiado pesados para este espacio.
Pintamos las paredes de gris dándole un tono más subido a la pared de enfrente del sofá, para darle más protagonismo.
Los muebles son de IKEA, una solución económica para este tipo de casas, pero no la única.
Los cojines los hicimos a juego de la tela con la que tapizamos la mecedora.