Esta semana en la que vamos a medio gas, apurando las vacaciones, os traigo una casa en la playa llena de encanto y naturalidad propia de la isla donde se emplaza, Ibiza. Un refugio, en un enclave privilegiado, donde el color blanco y los materiales naturales, son los protagonistas. Una preciosa casa vacacional, que incluye casa de invitados y varias terrazas, con una piscina con acceso a la playa. La reforma y diseño de esta vivienda corre a cargo del estudio de diseño Blackstad Design Consultants y el diseñador de interiores Constanze von Unruh , que renovaron esta villa construida en los años 50. Con acento moderno y elegancia, la decoración parte de las características constructivas autóctonas de la isla, y se les da un golpe de efecto en los acabados y el mobiliario.




See recuperaron los acabados tradicionales: «Queríamos impregnar los interiores de una fuerte sensación orgánica, con materiales naturales que tuvieran diferentes texturas –muros lisos encalados, suelos de caliza, textiles de lino y algodón bordados–», explica Constanze.
El color blanco, así como la paleta de neutros y cálidos de la madera, refuerzan la imagen estival típica isleña. Esteras, mimbres, piezas de cobre, plantas secas…, recrean el escenario perfecto como un elemento más de esa naturaleza en la que se encuentra inmersa.





¿Nos escapamos a un paraíso como este la ultima semana de Agosto? yo me apunto.
Vía [ ] Nuevo Estilo