Tenía muchas ganas de hacer este post y enseñarte en lo que he estado trabajando últimamente. Se trata del proyecto de la decoración de un salón. Una decoración de estilo nórdico.

Pero no resultó ser tan difícil, puesto que el pilar se salva muy bien tomándolo como referencia para colocar los sofás. Después de todo... ¡no está en tan mala posición!
Se tenía claro cual iba a ser el estilo de decoración, el estilo nórdico. Un estilo que, como te he contado en otras ocasiones, destaca por la elección de tonos neutros y materiales naturales. Aunque en ocasión la combinación blanco y negro es la protagonista.

Dos de las paredes están casi cubiertas en su totalidad de unos grandes ventanales por lo que hay algo muy valioso de lo que se dispone... ¡la luz! Una característica imprescindible en este tipo de estilo.
Para realizar la propuesta me base en los siguientes tonos, blanco, gris, negro y haya. Tonos muy neutros utilizados en el mobiliario, en los textiles y en los objetos de decoración.

Los sofás se han elegido de tres y dos plazas en blanco. Y para contrastar, los cojines son en varios tonos de grises. La mesa baja, acorde al resto de muebles auxiliares, consola y mesa de comedor, es de madera de haya, un tono muy claro y natural.

Los muebles de la pared principal son sencillos y lacados en blanco. En ellos se dispone el televisor y demás aparatos electrónicos así como varias zonas para almacenaje. Es una pared simple y sin grandes artificios dónde lo que más destaca es la gran lámina enmarcada en negro a juego con los marcos de la otra pared.

