

Una forma muy interesante de ahorrar espacio y conseguir que nuestros techos parezcan más altos de lo que en realidad son, es apostar por focos empotrados. Estos se empotran en el falso techo del hogar garantizando una luz uniforme y proporcionando una estética limpia a la estancia.

Un plafón es por definición una “lámpara plana traslúcida, que se coloca pegada al techo para disimular las bombillas”. Otra excelente elección, por tanto, a la hora de iluminar una habitación en la que los techos estén muy bajos y una alternativa “limpia” a los focos empotrados ya que estos no requieren hacer agujeros en la pared. Si buscabas un tipo de lámpara que ocupase muy poco y con una instalación sencilla, ¡lo has encontrado!
Es evidente que si hemos hablado de renunciar a lámparas muy voluminosas, una lámpara de araña no es una alternativa a tener en cuenta. ¿A que nos referimos, entonces, con arañas modernas? A lámparas de techo de metal con brazos articulados y pantallas, generalmente metálicas.
Además de tener los brazos articulados, las pantallas también se pueden mover, incluso mirando al techo. Así no solo podrás adecuar la iluminación de tus espacios a nuevas situaciones, enfocando los puntos de luz allí donde sea necesario, sino que además podrás dirigir la luz al techo, elevando visualmente este. Son perfectas para el salón, la cocina o incluso habitación, ¿no estáis de acuerdo?
Prestad atención a su altura. Suelen oscilar entre los 40 y 70 centímetros lo que podría resultar incompatible con unos techos demasiado bajos o una posición central en la habitación. Siempre podrías colocarlas, eso sí, sobre el sofá, la cama o la mesa; sitios en los que permanecemos sentados.
Si os encantan las lámparas colgantes pero los techos de tu viviendo son bajos, no tienes por qué renunciar a estas. No las podrás poner en cualquier sitio, pero si sobre la mesa del comedor o la isla de la cocina. En esas zonas evitas el problema de la falta de altura, como ya hemos mencionado al hacer referencia a las lámparas de araña modernas. Intenta escoger diseños de altura regulable; así podrás jugar con la altura adecuada y cuidar todos los detalles.
Si los techos de tu casa son demasiado bajos, podrías renunciar a las lámparas de techo y usar lámparas de pie, de mesa o apliques de pared. Es una buena forma de dejar los tiempos limpios, lo que hará que parezcan más altos, y fomentar la verticalidad a través de estos elementos.
Las lámparas en arco, permiten hacer llegar la luz a cualquier rincón y también lo hacen los flexos de pared con brazos articulados. Combinar diferentes tipos de lámparas, contribuirá además a iluminar cada rincón de forma apropiada a la actividad que en este se suele realizar. Una luz difuminada es ideal para crear ambiente en zonas de descanso, mientras que en espacios de trabajo será necesaria una iluminación directa e intensa.
Como puedes ver, con esta serie de consejos tan fáciles y sencillos no tendrás ningún tipo de problema a la hora de iluminar cualquier estancia de la casa a pesar de que los techos no estén a una altura adecuada.