

- Formas curvas relajan
- Aristas nos ponen en alerta y las asociamos al peligro.
Nuestra forma de vida actual, tan acelerada, nos ha hecho normalizar determinadas condiciones ambientales nada saludables a nivel biológico y neurológico, hasta el punto de no darnos cuenta de lo nocivo que es:
- Un aire viciado
- Iluminación insuficiente
- Contaminación electromagnética
Todo esto acaba por incidir en nuestra forma de vida y crea problemas de salud, tales como alteración del sueño, ansiedad, depresión...

Está demostrado que a través de la arquitectura, diseño y decoración se pueden evitar, o paliar, la repercusión que tiene en nuestro cerebro nuestra calidad de vida.
Recurrir, a la hora de diseñar y decorar, a estrategias naturales como el Feng shui, nos ayuda a crear un espacio en el que introducimos la forma de tener contacto real o ficticio con la naturaleza, estimulando nuestro organismo de forma positiva, reduciendo el estrés.
La neurociencia, aplicada a la arquitectura, tiene como objetivo identificar y medir la incidencia que tendrá el diseño, materiales y demás, sobre nuestro comportamiento. Así se pueden crear espacios que ayuden a la relajación, concentración o socialización.
Sea como sea que lleguemos a preocuparnos o interesarnos por mejorar nuestro estilo de vida, nuestros hábitos y forma de relacionarnos con nuestro entorno, harán que cambiemos aquellos aspectos de nuestra vida que no nos gustan, sin esperar a tener algún tipo de enfermedad o trastorno, simplemente teniendo en cuenta cuestiones que son lógicas y naturales.
Te puede interesar este post escrito hace algún tiempo, pero de total actualidad.
Espero que lo expuesto te ayude a identificar lo que te rodea de otra forma y sobre todo en equilibrio y armonía.
¡Que un chi en armonía te acompañe!.jpg)
Fuentes: www.arquitecturaydiseño.es, www.equilibrio-fengshui.com Imágenes: Pixels,Pixabay