Seguramente os preguntéis que hago haciendo una entrada en el blog sobre alfombras cuando el verano se encuentra prácticamente a la vuelta de la esquina, pero hablar de kilims es hablar de un elemento con gran poder decorativo valido para cualquier época del año y perfecto para dar personalidad a cualquier rincón por austero que sea.
Evidentemente las alfombras de fibras naturales son perfectas para estas fechas, pero si hay que hablar de dar color y de dar un toque más sofisticado con una pieza de estas características vestir nuestros espacios con kilims es siempre una muy buena opción.
Y te cuento por qué;
¿Cómo combinar un Kilim?
Estás de suerte! porque allá donde coloques uno de ellos, crearás espacios realmente llamativos en los que dotarás de vida y personalidad.
Lucen genial sobre pavimentos muy claros o maderas.
Me rechifla incluirlos en cocinas, las hace completamente diferentes.
A la entrada de una casa para causar un primer efecto wow!
En dormitorios a los pies de la cama o pasilleras en vestidores, a los pies de un aparador o por supuesto en pasillos.
Separando zonas en un mismo espacio. No tengas miedo a incluir varias alfombras en un mismo lugar!! 


¿Y si superponemos alfombras de dos tipos diferentes?
Es la tendencia en kilims por excelencia y por la que me muero de llevar a cabo.
Esta opción crea un efecto visual super original y eleva la decoración del espacio creando un ambiente super exclusivo y con mucho gusto.
Coloca tu kilim sobre una alfombra de mayor tamaño, las alfombras de yute o cualquier otra de fibra natural son mis preferidas para crear este tipo de ambientes. Te encantará.

Te he convencido, verdad? mi alfombra la adquirí en westwing, si quieres hacerte con un descuento de 40€ en tu compra, pincha aquí.