Otra maravilla en L'Eixample de Barcelona. Un piso construido en 1878 con las técnicas y materiales de la época, pero decorado con elementos a base de yesos, pinturas y estucos en los falsos techos que tuvieron encarcelada su auténtica esencia durante más de cien años. Al fin, tras un trabajo de deconstrucción y arqueología, todos los materiales originales han visto la luz de la mano de Sergi Pons, arquitecto y propietario de la vivienda. Muros de ladrillo artesanal, bovedillas de cerámica, vigas de pino melis, puertas macizas, pilares de hierro fundido, etc? todo se muestra noble, sincero y auténtico.
