En menos de 20 días ponemos rumbo a Marrakech. Es un lugar que tengo muchas ganas de visitar (muchíísimas). Dicen de ella que es rosa, caótica, misteriosa. Estamos deseando callejear por la medina, pasear por los zocos, perdernos y volvernos a encontrar, beber un té a la menta, disfrutar de un buen desayuno en la terraza de un Riad...
Alojarse en un Riad dentro de las murallas de la antigua ciudad es la mejor forma de adentrarse y disfrutar Marrakech.
Gracias a escarabajos bichos y mariposas descubrí este fantástico Riad, Riad Wo. Su decoración combina elementos modernos con otros de marcada tradición árabe como mesitas bajas , farolillos, puff elaborados a mano...


Las habitaciones son el refugio perfecto para escapar del caos de la medina y descansar.



