
Lo reconozco, soy adicta a los colores y a las cosas bonitas, y es que son irresistibles para mí. Es ver algún objeto bonito o con una forma un poco diferente a lo normal y mis neuronas se empiezan a mover de forma descontrolada.
Muchas veces, cuando voy al super a comprar, primero doy una vuelta para ver todo lo que me hace falta, y después voy mirando poco a poco todos los botecitos y cajas que creo que me pueden ir bien para decorar o hacer alguna manualidad. A veces compro cosas que ni llego a usar, pero si el envase lo merece.... jajajajaj, tengo a mi marido frito con eso!
La casa que os traigo hoy ha sido la culpable de poner mis neuronas a mil y es que sinceramente no hay rincón que no me guste, todo es precioso y además la decoración está cuidado hasta el más mínimo detalle. A veces no sabemos como decorar una cocina o como decorar un dormitorio y muchas veces, solo con nuestros utensilios ya la decoramos por sí sola.
Si os fijáis, en esta casa la decoración no es excesiva, y como os comentaba antes, en la cocina apenas hay decoración pero todas las tazas y todos los utensilios han sido escogidos de una manera minuciosa que hacen que decoren por si solos.
Así que no me enrollo más y os dejo con las fotografías, que aunque no hay muchas, las poquitas que hay son estupendas!






