Esta casa al sur de Brisbane, Australia, nos sumerge directamente en el verano. Decorada casi enteramente en blanco junto con algunos complementos de estilo natural, produce una sensación de relax inmensa que se ve reforzada por el maravilloso exterior y su piscina cuyo color azul cristalino entra por las ventanas de la casa. Su mezcla de estilos, vintage, étnico y clásico se funden por el color blanco en algunos casos desgastado, lo cual le da mucho encanto. Se puede pedir más en una casa de vacaciones