
Estrenamos mes y lo hacemos con la fiesta de la decoración, Diariodeco, este mes dedicada a el antes y después.
En este momento tengo varios trabajos entre manos para mostrar pero como todos están a medias los voy a dejar para otra ocasión.
No sé porque pero últimamente me ha entrado una especial obsesión con las sillas, pero cuanto más antiguas mejor. Se me van los ojos a todas esas sillas con ese toque a viejo que se intuye a distancia. Y no me refiero a las nuevas creaciones de estilo vintage que se nutren de los antiguas diseños para crear nuevas versiones, sino a esas piezas que están a punto de ir a la basura porque ya han perdido todo su esplendor.
Tampoco quiero esa versión fiel, la restauración de una pieza en su estado más realista. Me decanto más por el reciclaje creando ambientes con mucha personalidad, de esencia clásica pero con un toque más chic y actual. Por esos he seleccionado tres antes y después de unas sillas que han recibido una bonita segunda oportunidad para volver a ser protagonistas en la decoración de una casa.
En Amor por la Decoración nos enseñaros hace unos meses una vieja silla que en dos pasos, aquí y aquí. Una de esas sillas que casa de los padres, a la que tienes que mirar dos veces para ver su autentico potencial. Lorena, muy fiel a su estilo con un punto heavy se decidió por el negro que junto con la pasamanería de tachuelas le dan un punto total.