Una de las primeras piezas que trabajamos cuando entramos en un salón son los sofás. Para mí, marcan radicalmente los hábitos y los usos de los habitantes de una casa.
Hoy día las casas son espacios de convivencia familiar, a diferencia de las grandes mansiones (que también las hay, por supuesto, pero no son la mayoría). Son espacios para uso común, más informales, donde prima la convivencia de todos los miembros de la familia, donde nos movemos con ropa cómoda y los niños entran y salen. Se suben a los sofás, ven la tele con los adultos, se cena frente al televisor, se juega en el suelo, etc.

Algunas de mis primeras preguntas cuando trabajamos un sofá suele ser, ¿les gusta tumbarse frente al televisor? ¿cuántas personas usan habitualmente el salón de forma simultánea? ¿reciben visitas con frecuencia?




