
El suelo cerámico de gres, también simplificado como gres, es un material compuesto por una mezcla de arcilla y minerales, que se caracteriza por su dureza y resistencia. Se utiliza habitualmente en revestimientos de suelos, ya que es muy fácil de limpiar y mantener. Además, el suelo porcelánico es resistente a la humedad y al calor, por lo que es ideal para cualquier tipo de ambiente que exija calidad, resistencia y confort en la pisada.
Si estás pensando en renovar el suelo de tu hogar o simplemente quieres darle un toque de estilo, el suelo de gres es una excelente opción. A continuación, te contamos todo lo que necesitas saber sobre este material para que puedas elegir el que mejor se adapte a tus necesidades.
Lo mejor de todo es que hoy en día puedes realizar el diseño de tu hogar prácticamente sin salir de él, consultando entre el catálogo online, acudiendo a la tienda de suelos de gres o inspirándote entre cientos de fotografías de hogares y entornos de jardín.
El suelo de gres es uno de los grandes triunfadores a la hora de escoger un material de precio atractivo y gran resistencia. Algunas de las ventajas que ofrecen este tipo de suelos son las siguientes:
Hay que resaltar que, aunque existe mucha confusión por internet, el gres cerámico no es lo mismo que el gres porcelánico. Aunque ambos materiales provienen de la arcilla, en el gres cerámico, ésta está mucho más refinada, ofreciendo características diferentes al porcelánico.
Al encontrarse más purificado, el gres cerámico se recomienda en el interior de casa o en zonas donde buscamos más delicadeza en la pisada, como espacios de salones, pasillos y habitaciones, aunque vale para toda la casa sin problema.
De hecho, una de las texturas del gres cerámico más interesantes es la de madera, ya que se alcanza un alto grado de pureza en la imitación (con todas las vetas y texturas) y le aporta un tono de calidez al hogar muy interesante.
Con el gres porcelánico, se puede conseguir una gran variedad de colores y texturas, pero al no estar la arcilla purificada, su tacto es más tosco y menos cálido, estando recomendado más para zonas de exterior del jardín, patios y porches. Sin embargo, en este último caso, siempre recomendaremos como primera opción el gres espesorado, por sus excelentes condiciones para soportar los cambios de temperatura y por su superficie antideslizante.