
“Asiento sin brazos ni respaldo, para una persona” es la primera acepción de taburete en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Una acepción que dada la tendencia a descontextualizar y dar un uso diferente a las piezas que existe en el diseño de interiores se queda corta. Porque los taburetes, aunque pueda parecernos exagerado, son una de las piezas mas versátiles que existen en el interiorismo.
El uso determinará en gran medida el tipo de taburete mas adecuado para decorar una determinada habitación, ¿bajo o alto? ¿con respaldo o sin el? Pero también entrarán en juego además de las consideraciones prácticas las estéticas. Y cuando estas entran en juego los taburetes de madera se convierten siempre en un valor seguro, por su versatilidad y la calidez que imprimen.
Cuando pensamos en un taburete la imagen que a la mayoría de nosotros dibujamos en nuestra cabeza es la de un asiento fabricado en madera con cuatro patas y una altura no mayor de 35-40 cm. Una pieza sencilla y con una estética determinada que representa únicamente a una pequeña parte de cuantos podemos encontrar en el mercado.
Los taburetes de madera de estilo rústico con una estética basta han formado parte de nuestros hogares durante décadas y siguen haciéndolo. A estos se unen hoy diseños mas pulidos en maderas claras que responden a la gran demanda de piezas de estilo escandinavo, además de otros mas exclusivos y con formas mas originales que se convierten por si solos en un objeto decorativo.

Los taburetes altos utilizados únicamente en la hostelería hasta hace una década, han dado el salto a nuestros hogares. Cada vez es mas frecuente apostar en las nuevas viviendas por un concepto abierto en el que la cocina, el comedor y el salón comparten espacio. Una tendencia que ha promovido la incursión en estos espacios de elementos como las islas de cocina y por ende de los taburetes altos.
Las islas de cocina se convierten en centro neurálgico de numerosos hogares. Sirven como barra de desayuno improvisada pero también se convierten en ese lugar en el que reunir a amigos y familias y socializar. Y los taburetes nos ayudan a hacer estas islas mucho mas funcionales, convirtiéndose aquellos fabricados en madera en los mas habituales en estos espacios.
En el mercado podemos encontrar diseños tanto de estilo rústico que podéis transformar dándole color a las patas o incorporando un cojín, como de estilo contemporáneo con formas ergonómicas y pequeños respaldos… La variedad es tal que escoger entre los distintos modelos puede resultar abrumador, especialmente si no tenemos en cuenta determinadas consideraciones prácticas.
Además de las consideraciones estéticas no debemos obviar las prácticas. ¿Se utilizarán los taburetes de forma habitual para desayunar o tendrán un uso mas ocasional? ¿Te acompañarán a menudo los mas pequeños mientras cocinas?, ¿Los utilizarán personas mayores o personas con algún tipo de problema en la espalda?
Si utilizas la isla para desayunar o cenar a diario, escoger taburetes con reposapiés y respaldo es clave. También puede resultarnos interesante apostar por diseños ergonómicos y/o acolchados que harán que nos sintamos mas cómodos. Características todas ellas que resultarán imprescindibles si hay gente mayor en casa, niños o personas con problemas de espalda.
Si se van a utilizar ocasionalmente mientras se cocina, para tomar un café a media tarde o charlar con la familia de forma improvisada, sin embargo, las características citadas pierden peso pudiendo escoger entre muchos otros diseños.