
Las sillas son una parte importante de nuestra decoración, de hecho muchos modelos de sillas se han convertido en un gran clásico por sus líneas, como si fuesen objetos de arte. Es por eso que si ya no nos gustan nuestras sillas o vemos que han pasado de moda, podemos decidirnos a tapizarlas. Tapizar sillas es una forma de alargar su vida y renovar nuestro hogar con facilidad.
Tapizar sillas es una gran idea, aunque es un trabajo que debemos hacer con cuidado. Si nosotros no sabemos hacerlo, también podemos llevarlas a un especialista a que lo haga, de forma que tengamos unas sillas nuevas con solo cambiar sus telas. La idea es perfecta si queremos que cualquier estancia con sillas recobre una nueva vida.


Esta es una manualidad bien complicada, por lo que se recomienda hacerla solo si se tiene el material adecuado y si realmente somos buenos con este tipo de trabajos, ya que tenemos que usar herramientas como el cutter o la sierra de calar. Si vamos a hacerlo debemos quitarle el tapizado a la silla original, con lo que veremos exactamente los materiales utilizados. Se puede aprovechar la espuma o bien poner una nueva. Si el tablón de la silla sigue sirviendo nos será igualmente útil. En caso de necesitar otro tendremos que medir por el anterior y cortar la tabla con la sierra de calar.
Se debe crear primero la base, con las cinchas elásticas o el material de la tabla. Para eso se usa la grapadora, de forma que se sujete todo en los bastidores de la silla. Algunas sillas incluso tienen partes atornilladas. Se coloca la espuma y por último la tela de la tapicería. Se corta el cuadrado de tela con un margen de unos diez centímetros alrededor para poder graparla en la parte inferior de la silla y poder doblarla para que no queden hilos sueltos. Se coloca bien y se hacen los pliegues en las partes que se necesite, grapando en la parte inferior. Como decimos esto no sirve para todas las sillas, por eso si no nos vemos capacitados para hacer un buen trabajo siempre es mejor llevar la silla a tapizar eligiendo una bonita tela para las sillas.
Aunque hay muchísimas telas con estampados bonitos y tonos llamativos, lo cierto es que ganaremos siempre si elegimos tapizar sillas con tonos neutros. Estos tonos pueden ser perfectos para tu hogar y para cualquiera, ya que la silla se adaptará a todo tipo de decoraciones. Los colores como el gris o el beige son elegantes y no van a pasar de moda, por lo que son perfectos para renovar nuestros muebles y que estos duren décadas.

Por otro lado, siempre te puedes lanzar a tapizar tus sillas con ideas muy coloridas. Las sillas con tapizados de colores pueden ser perfectas para tener un comedor diferente, en donde llamen la atención estas piezas. También podemos ser más arriesgados y tapizar las sillas con telas diferentes para que cada una sea única y especial. Este tipo de ideas solo tienen el inconveniente de que estas sillas serán más difíciles de combinar con otros detalles como por ejemplo una alfombra o las cortinas, pero le dan un toque colorista a nuestro hogar.