
Aunque a todo el mundo encuentra atractivo el aspecto que ofrecen los suelos blancos de madera, hay que ser muy cuidadoso a la hora de tomar la decisión de instalarlos en nuestros hogares. Antes de precipitarse, es conveniente evaluar los pros y los contras.
Algunas de las cosas que debemos tener en cuenta es si vamos a querer este tipo de suelo en toda la casa o solamente en algunas habitaciones; también es importante a la hora de decidirse el hecho de que haya mascotas o niños pequeños en casa. Vamos a poner todo en la balanza:
Estos son los aspectos que nos seducen de este tipo de suelos:
Pese a sus evidentes ventajas, hay algunos inconvenientes de este tipo de suelos que también debemos valorar:

Hay tres formas de conseguir un suelo de madera blanca. Cada una de ellas resultará más o menos apropiada dependiendo de cada casa o cada idea decorativa:
Este recurso decorativo es muy versátil, pues puede combinar con toda clase de decoraciones domésticas y en cualquier habitación de la casa. No obstante, existen algunos estilos en los que el resultado va a ser mucho más bonito que en otros:

Si hay un estilo que va a encajar con estos bonitos suelos de madera en color blanco, ese es el nórdico más minimalista. Tonos blancos en toda la estancia, solo rotos con algún blanco o con grises, que harán que todo parezca mucho más amplio e iluminado.
Es aconsejable que los suelos no sean totalmente blancos, ya que eso contribuirá a aliviar el contraste y dar como resultado una estética global más agradable y contenida.

La madera siempre es un buen elemento a la hora de decorar estancias en un estilo vintage, sobre todo si le damos cierta pátina desgastada, como si hubiese pasado el tiempo por ella. Pintar los suelos de blanco también es una forma de renovar unas estancias en este estilo, ya que es una tendencia que vemos cada vez más.
Hay pinturas con cierto brillo, pero también vemos cómo se escogen cada vez más las de acabado mate, aunque como es lógico esto ya depende de los gustos de cada persona.

Finamente, si queremos dar un toque todavía más auténtico y bohemio a nuestros suelos de madera, siempre podemos recurrir a pintarlos o bien decaparlos. De este modo lograremos reproducir el aspecto de un tono blanco viejo y elegante a la vez.
Esta es una forma desenfadada de lucir nuestros suelos, la cual se puede integrar tanto en un estilo nórdico como en uno rústico, aunque también casa con un look clásico o uno bohemio. En definitiva, una idea perfecta para cualquier hogar.
Si consideramos que los suelos de madera en color blanco son una de las mejores elecciones que podemos realizar para nuestros hogares, habrá que pensar también en ampliar el alcance de este recurso a otros espacios. Dicho de otro modo: se puede incorporar de otras maneras en la casa, no solo para vestir el suelo.
Estas son algunas ideas: forrar de madera blanca las paredes de una isla de cocina, o bien cubrir de madera blanca una pared sin ventana de un dormitorio o salón. Con los tablones en vertical la habitación parecerá más alta, mientras que dispuestos en horizontal hará que parezca más ancha y espaciosa.