El terrazo, ese conglomerado de mármol y cemento muy habitual en los años 70 amenaza con volver a formar parte de nuestras vidas. ¿De verdad? ¿Qué será lo próximo?¿El gotelé?
Vale. Estoy siendo muy extremista. Hay que reconocerle sus virtudes al suelo de terrazo. Es resistente y económico. Una nueva vuelta a la estética del tiempo de nuestras abuelas a la que tal vez haya que darle una oportunidad.
El suelo de terrazo viene renovado. O eso nos dicen. Más sencillos que aquellos de hace algunas décadas. Se presenta como una alternativa a otros tipos de acabados. Más cálida que el mármol y más minimal que las baldosas. Por mi parte sigo apostando por el cemento pulido. El terrazo vendría a ser un pasito más allá. Lo tomas o lo dejas.
Para que vayas haciéndote a la idea, te dejo algunas imágenes de suelos de terrazo en ambientes con cierta inspiración nórdica.
No lo he podido evitar. Mi postura ha quedado clara. Nunca me ha gustado el terrazo, que nadie se ofenda. Pero reconozco que puede tener su punto. Y que tal vez la nueva oportunidad venga de la mano de una mirada con otros ojos.
¿Tú qué opinas? ¿Le damos la bienvenida al terrazo? ¿Horror o Amor?