Uno de los placeres de la vida es acurrucarse y relajarse en un acogedor sofá. Pero la compra de un sofá que resista la prueba del tiempo requiere una cuidadosa consideración. Lo importante es no precipitarse en la compra, ya que el sofá será una de las piezas más utilizadas en casa. Un alto nivel de calidad, para que realmente sea confortable durante mucho tiempo es fundamental, pero hay otras consideraciones como el estilo, la forma, la tapicería, etc. Por eso hoy en TIPS DECO os damos algunas claves: guía para compar un sofá atemporal, bonito, resistente y duradero.
1. Proporción. Mide el área donde irá ubicado el nuevo sofá, teniendo en cuenta el tamaño y la forma de la habitación. Una vez decidas un modelo de sofá que pienses que encaja bien en el espacio, ten en cuenta las medidas del mismo y márcalos en el suelo con una cuerda o cinta de carrocero. De esta forma estarás seguro de que el sofá encaja en el espacio y que habrá suficiente espacio de paso.
Es igual de importante tener en cuenta cómo va a entrar el sofá en la habitación; si las puertas son estrechas, si hay ascensor, escalera, etc… Considera si hay facilidad para maniobrar y montar el sofá en casa. (Más de uno se ha llevado un susto...)





3. Forma y tamaño. Si por ejemplo tienes un salón estrecho o pequeño, es mejor no poner un enorme sofá que no deja espacio para nada más o con una forma complcada que dificulte el paso. Importante, ¡¡¡no comprar el sofá antes de saber dónde se va a poner!!! Muchos clientes ya tienen el sofá cuando nos contratan para redorar un espacio y, normalmente, se arrepienten del tamaño de sofá que compraron en su momento. Así que, ¡paciencia! Y cuidado con los espacios pequeños...

4. Función. Si tienes una familia, hijos, etc, una buena opción son dos sofás que encajan entre sí en forma de L o U -para que todos puedan sentarse juntos-. Estos estilos, también conocidos como sofás modulares, deben ser tapizados en un tejido duradero, especialmente si también tiene mascotas.
La chaiselongue es bonita (¡sin duda!), pero tal vez poco práctica para muchas personas, ya que en la parte alargada normalmente no hay respaldo y no resulta cómoda a la hora de sentarse, en caso de que tengamos que acoger invitados en casa o que crezca la familia... Si es para pocas personas resulta comodísima, ya que puedes tumbarte y pasarte horas muy a gusto. Y por supuesto si es para un rincón de lectura o descanso decimos SÍ, ¡con mayúsculas!

5. Sistema de apoyo. Los sofás de mayor duración generalmente tienen muelles, y hay muchos tipos. El nivel más alto de apoyo es ofrecido por un muelle helicoidal embolsado, similares a los de un colchón, o un resorte de estilo serpentina. Hay otros métodos de apoyo, tales como correas. Aunque se trata de un método más barato de suspensión, las correas o cinchas puede ofrecer un buen apoyo si se utiliza junto con los resortes en las áreas que cubrirán la mayoría del peso: los asientos.
Algodón y lino son ganadores, pero cuando se mezcla con un sintético barato, pueden ofrecer problemas después de un año de uso. Hay telas de microficha sintética de alta calidad, que pueden imitar el tejido y tacto de la mayoría de los tejidos naturales y son resistentes a las manchas, por lo que estos textiles son excelentes opciones.
Consejo: Elige telas con patrones, estampados o tramas en el tejido, ya que estos tienden a responder mejor con el tiempo porque ocultan cualquier decoloración o marcas de desgaste. Pide a la tienda una muestra para llevar a casa y mira cómo la tela se ve tanto con la luz natural como con la luz artificial por la noche.
Cuero: Los sofás de cuero auténtico son objeto de lujo a la vez que prácticos y muy bonitos, pueden complementar cualquier decoración de casa y quedan bien con cualquier estilo decorativo.
Consejo: El cuero es un material duradero y mejora con el tiempo, pero se necesita un poco de cuidado. Tratarlo con una crema hidratante o nutritiva de alta calidad una vez o dos veces al año.
7. Color. Si has encontrado el sofá de tus sueños, pero no estás seguro de qué color va a ir bien con la decoración, compra un tono neutro. Probablemente irá bien con cualquiera de los colores o estampados de la decoración.
Si tu decoración tiene una paleta predominantemente cálida, elige un color beige, arena, visón, etc. Un gris, grafito o incluso un sofá blanco funcionan mejor con una paleta de colores fríos. Colores de moda o más llamativos, pueden introducirse con cojines, complementos o mantas de apoyo.

8. Estilo. Elige un estilo de sofá que vaya bien con la decoración de la estancia. Un sofá de bajo respaldo se adapta a una decoración más actual y casual, y un sofá de respaldo alto funcionará mejor en una casa más tradicional. 


Respecto a la forma del brazo, considera el estilo que te gusta y si es lo suficientemente cómodo para descansar el brazo, apoyarte para dormir una siestecita, etc. Algunas personas prefieren los brazos cuadrados, otros prefieren los redondeados. Un sofá de respaldo alto a menudo tiene un brazo estrecho, y viceversa, un sofá de respaldo bajo, suele tener un brazo más ancho. Cuéntanos...
¿Cómo es tu sofá?
¿Sigues alguno de estos consejos para elegirlo?
Vía
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