
tragaluz
1. m. Ventana abierta en un techo o en la parte superior de una pared, generalmente con derrame hacia adentro.
¿Quienes incrementar la luz natural que entra a una determinada estancia? ¿Incorporar un elemento que te permita conectar el interior con el exterior de tu hogar? ¿Aportar un punto de interés arquitectónico al salón o el dormitorio? Son objetivos que puedes lograr instalando un tragaluz.
Una buena iluminación es capaz de transformar cualquier espacio, realzando sus características más atractivas. Quien instala un tragaluz tiene como objetivo principal mejorar la iluminación de su hogar . Sin embargo no es este el único objetivo que podemos perseguir al instalar uno. Te los enumeramos todos a continuación:

¿Que tipo de tragaluz instalamos? Asegurarnos de que el diseño del edificio nos permite la colocación de un tragaluz debe ser el primer paso antes de tomar ninguna decisión. Una vez confirmado, pensar tanto en las necesidades prácticas como estéticas de un determinado espacio nos ayudará a tomar la mejor decisión. En general podemos dividir los tragaluces en tres tipos; fijos de techo, estilo ventana y tubulares.
Son los mas habituales y suelen instalarse en techos altos, fuera de nuestro alcance. Proporcionan luz a la habitación y nos permiten disfrutar de una bonita vista del cielo. Sin embargo, no nos permiten ventilar la habitación ni controlar la humedad de la misma por lo que no resultan recomendables en habitaciones cerradas sin otras vías de ventilación.
Los tragaluces con ventilación funcionan como una ventana y son, por tanto, una buena opción en habitaciones en las que la condensación o el exceso de humedad son un problema. Pueden abrirse manual o electrónicamente a través de un mando. Esto nos permite colocarlos en techos altos y poco accesibles. ¿Hace falta decir que son mas caros que los anteriores?
Los tragaluces tubulares, también conocidos como tragaluces solares, son tubos que atrapan y reflejan la luz en el interior de la vivienda. No proporcionan una vista al exterior, como los tragaluces tradicionales, pero a diferencia de estos nos permiten llevar la luz a espacios que no están justo bajo el techo en el que se colocan.
Son ideales para espacios pequeños, como baños, pasillos y armarios. Y pueden colocarse en techos con cableados u otros elementos que hacen difícil instalar los anteriores. Suelen presentar reguladores de intensidad, filtros para frenar los rayos ultravioleta y pueden tener extractores de aire para ayudar a controlar la humedad.
Además de clasificarse por sus características prácticas, los tragaluces pueden clasificarse por su estilo o tipo de instalación. En cuanto a su estilo se refiere podemos clasificaros como básicos y abovedados, siendo estos últimos aquellos que sobresalen del techo adoptando diferentes formas. No nos olvidamos de la instalación. Sin embargo y como resulta necesaria su instalación por parte de un experto no creemos necesario entrar a contemplar las diferentes opciones.
¿Te gustaría instalar tragaluces en tu vivienda? ¿Dónde colocarías uno? Vistas las imágenes, hay que reconocer la belleza estética de los mismos, mas allá de sus muchas ventajas prácticas.