La propietaria de esta vivienda necesitaba un vestidor y decidió usar la buhardilla para él. Al no disponer de mucho espacio, se siente que no se podría aprovechar mucho, pero esta señora consiguió un vestidor bastante cómodo y bonito con una capacidad bastante amplia. Como veréis es un espacio muy luminoso al predominar el blanco en toda la estancia y así consigue darle protagonismo a la alfombra que ocupa todo el largo del vestidor. Lo mejor es que está hecho de una forma low cost con muebles de Ikea.