Para empezar la semana de forma tranquila y sosegada os presento hoy un piso en el barrio neoyorkino de Tribeca. Una casa de con un estilo vintage y aire elegante pero sin pretensiones. Un espacio para vivirlo con comodidad y en familia. El salón es una gran zona abierta con un ambiente de estar, otro separado por una librería que funciona como comedor, una zona de juegos para los niños y otra de oficina. Dominan los colores empolvados y claros, los muebles de estilo vintage y el calor que ofrece la madera y el cuero. La habitación principal está totalmente forrada de madera oscura y desgastada lo cual le da un aire rústico-chic muy interesante. Mientras que la habitación de los niños tiene un aire romántico y vintage pero a la vez muy práctico. En definitiva una casa con personalidad y para ser vivida de forma relajada.
¡Feliz semana!