Un vestidor handmade * DIY



Aunque cuando leáis este post estaré ya de vacaciones, no he querido faltar a

los Findes Frugales de Marcela Cavaglieri con un DIY que preparé la semana

pasada y, que una vez colocado en su lugar, me sirvió para ir preparando el

equipaje de nuestro viaje a Tailandia al tiempo que organicé una parte de mi

dormitorio que quería destinar a vestidor.



Me hice con la base del embalaje de un electrodoméstico en madera

natural estratificada justo cuando iban a tirarla: nada más verla

visualicé cómo transformarla de manera fácil y económica en un

tocador/colgador.

Contaba con cuatro agujeros en los laterales con el tamaño ideal para

introducir en ellos unas varillas de madera. Como no me dio tiempo a

comprarlas en una tienda de bricolaje, utilicé una aguja de punto en

madera que tenía el mismo diámetro, cortándola en cuatro trozos

con una pequeña sierra.

Tampoco disponía de una tabla de madera para utilizar como balda pero

sí tenía en casa unas varillas de sección cuadrada: las corté a la medida

del ancho del tablero y las pegué entre sí con adhesivo Montack Xpress+.



De un viejo cinturón de cuero cortado en dos tiras hice unos colgadores,

fijándolos a la parte inferior del tablero con unos clavos.

Pegué la tablilla sobre las dos varillas superiores y un espejo redondo

(2,25€ en un bazar) en el centro del tablero.



Dos hembrillas en la parte trasera y a la pared.

Me encanta el resultado: útil, bonito y actual.





Junto al perchero/burro que hice en madera y cobre (aquí) y el viejo

tronco que transformé en taburete/mesita he montado un pequeño

espacio al lado de la pared de armarios de mi dormitorio que resulta

muy práctico para organizar la ropa y complementos al uso o preparar

el outfit del día siguiente.





Justo los días previos al viaje, este pequeño rincón ha resultado ideal

para organizar y preparar la ropa que me iba a llevar.





Ropa y calzado ligero, complementos veraniegos, trajes de baño y

pareos porque nuestro destino es tropical y vamos a pasar mucho calor.

No me olvido de la cámara, por supuesto, para inmortalizar aquella

exótica tierra y compartirla con vosotros.



Nos leemos a la vuelta y os recuerdo que podéis seguir nuestra

experiencia tailandesa en Instagram.

¡Feliz comienzo de verano!