
Después de ver tantas casas al día, todavía me sigue sorprendiendo encontrar casas que me dejen sin palabras. Se que una casa me gusta cuando después de pasar página, se que tengo que volver atrás a verla otra vez, entonces, se que es de interés y que ha generado algo en mí que me ha llamado la atención.
La de hoy es una de esas y es que con solo ver la primera fotografía de la habitación ya he tenido bastante. Soy muy fan de la decoración en blanco pero tengo que reconocer que siempre he soñado con tener unas sábanas de lino gris, no se, me da que aportan una sensación de descanso intenso, y si a eso le sumas que cada vez más me están gustando los doseles... pues os podéis imaginar como me he sentido al ver el fantástico dormitorio de esta casa.
A parte de eso, la solo idea de pensar que puedes abrir la puerta y puedes salir tranquilamente al exterior donde hay una preciosa silla y esa fantástica enredadera.. aixxx creo que le da un aire bohemio increíble.
El resto de la casa no se queda atrás y es que aunque no abunde mucho ese estilo, sigue teniendo esos pequeños toques que vamos encontrando tal y como la recorremos. Me ha encantado ver ese fantástico escritorio vintage, y esa alfombra granate de la cocina. No se porque pero también me vuelven loca esa clase de alfombras. A mi marido siempre le estoy diciendo de colocar una alfombra árabe o kilim de color granate y me mira así pensando... tu estas loca, pero ¿sabéis que?, creo que le pasará igual que con el suelo blanco, que hasta que no lo vea con sus ojos, no va a ver lo bonito que queda.
En fin.. no me enrollo más y os dejo con la fantástica casa que me ha robado el corazón, así que.. luego me contáis. 








