Fue Caz Myers Design quien se hizo cargo de la decoración de esta casa de pueblo en Londres, con sus volúmenes típicos. Si la cocina permanece en tonos suaves característicos del estilo inglés, el salón adopta colores más dinámicos. Armonía de color y comodidad donde la clave del éxito parte de jugar con los contrastes. El interior de esta peculiar vivienda, combina las características del estilo autóctono, y elementos de estilo vintage. Con una paleta de colores en beige y gris, pasando por el amarillo, el ladrillo y el dorado, el resultado es un mix perfecto entre lo rústico industrial y lo inglés chic. En un espacio de estas características, había espacio para los muebles de los años 60, pinturas brillantes y lámparas inusuales. Si nos fijamos en los detalles, entonces este interior es muy ecléctico, pero si nos fijamos en el panorama general, sólo se ve la comodidad y la elegancia hogareña.









¡Feliz comienzo de semana!
vía Caz Myers Design