A pesar de la tendencia de tirar paredes para integrar la zona de lavado en la cocina y unir los espacios, la distribución más habitual que separa estas dos áreas, sigue teniendo ventajas al poder diferenciarlas en función de su uso, aunque el inconveniente es la necesidad de un espacio bastante amplio, que no siempre es posible tener.
En este caso, la cocina en L por una parte, queda libre para compartir e interactuar con el resto de la vivienda y donde una mesa auxiliar es el complemento ideal para agilizar las comidas del día a día.
Compuesta por una bancada recta con zona de cocción y fregadero, muebles altos de 120 cms. de ancho de apertura plegable vertical y campana integrada, mientras que la otra pared se ha reservado para las columnas de despensa, hornos y frigorífico también integrado.
El modelo es un laminado estratificado color lino y gris claro brillo de la marca española Dica, sin tirador -con perfil gola de aluminio- y con encimera de Silestone gris. Funcionalidad al máximo.