Hace unos días os mostrábamos cómo habíamos transformado, con pocos gestos, una pantalla de lámpara un poco sosa y algo estropeada. Pues como esa, teníamos otra idéntica esperando su turno...

También aplicamos dos manos de pintura blanca a la tiza y, en este caso, una más de barniz...,



Aquí os mostramos, juntitas, las dos lámparas transformadas, cuyo próximo destino estamos deseando enseñaros, aunque no sabemos la fecha...
Os confesamos que, cuando recibimos las pantallas en su estado original, a punto estuvimos de comprar dos nuevas... Sí, sí, a veces nos olvidamos del poder decorativo de la pintura y de un poco de inspiración, aunque os parezca mentira. Estamos convencidas de que, cada uno de nosotros, dentro de nuestros propios estilos, podemos reciclar y redecorar con mucho encanto.
¡FELIZ FIN DE SEMANA!